Séptima de siete hijos motivada por sus hermanos artistas se inclino hacia la poesía, el teatro y la locución, haciendo una fusión entre estas vocaciones.
Tomando como referentes a escritores como Oliverio Girondo, Mario Benedetti, Alejandra Pizarnik, dio sus primeros pasos en la escritura, recitando sus poemas en escenarios alternativos.
Algunas presentaciones con sus recitados en radio le abrieron una nueva curiosidad y decide estudiar locución en el ISER (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica) .
Luego, atraída por completo por la magia del teatro, realizo obras de grandes dramaturgos como Armando Discepolo, Diana Raznivich y Griselda Gambaro, disfrutando los mundos del grotesco, la comedia y el drama. Con ansias de autodidacta, de conocer nuevas técnicas de trabajo, y motivada por el estilo del gran director Tadeusz Kantor , paso también por el teatro experimental.
Hoy con 23 años de edad, Glenda logra combinar con elegancia el teatro, la locución y la poesía.
